Si su pareja se queja de que ronca más fuerte los días que toma, no es casualidad. El alcohol tiene un efecto directo sobre la vía aérea durante el sueño.
¿Qué hace el alcohol en la garganta?
El alcohol es un relajante muscular. Cuando llega a los músculos de la garganta y la lengua, los vuelve más flácidos de lo normal. Al dormir, esos tejidos relajados vibran más con el paso del aire, generando más ronquido, y también tienen más probabilidad de colapsar y causar apneas.
El efecto es peor en la segunda mitad de la noche
El alcohol se metaboliza durante las primeras horas. Cuando desaparece, el cuerpo reacciona con lo que se llama efecto rebote: sueño más superficial, más despertares y más actividad de la vía aérea. Por eso los ronquidos suelen ser peores en la madrugada.
¿Cuánto alcohol hace falta para que pase esto?
No hace falta emborracharse. Dos o tres cervezas o copas de vino pueden ser suficientes para empeorar notablemente los ronquidos y aumentar el número de apneas en personas con predisposición.
¿Qué significa esto si ya tengo apnea?
Si tiene apnea del sueño diagnosticada, el alcohol la empeora significativamente esa noche. El CPAP sigue siendo útil, pero el efecto del alcohol hace más difícil mantener la vía aérea abierta incluso con presión positiva.
Reducir o eliminar el alcohol antes de dormir es uno de los cambios más simples y efectivos para mejorar la calidad del sueño.