Cabecear al volante no es señal de que manejó mucho. Es señal de que su cuerpo no está descansando bien, aunque duerma suficientes horas.
El microsueño: el peligro que no se siente
Un microsueño dura entre 2 y 30 segundos. El conductor no lo percibe, no lo recuerda y no puede evitarlo. A 90 km/h, 5 segundos de microsueño equivalen a recorrer 125 metros completamente sin control del vehículo.
¿Por qué la apnea aumenta tanto el riesgo?
La apnea impide que el cerebro llegue a las fases profundas del sueño. Sin importar cuántas horas se duerma, el descanso es superficial y fragmentado. El resultado es somnolencia diurna que no desaparece con café ni con voluntad.
¿Cómo saber si usted está en riesgo?
Preste atención si se le cierran los ojos en semáforos, si tiene que bajar la ventana o subir el volumen de la radio para mantenerse despierto, si no recuerda tramos del recorrido, o si alguien en el carro le ha dicho que cabeceó.
La apnea no siempre da sueño obvio
Algunos pacientes con apnea grave dicen no sentirse somnolientos durante el día. Se han acostumbrado a funcionar mal sin saberlo. Eso no los protege del microsueño al volante.
El tratamiento resuelve el problema
Con CPAP, la somnolencia diurna mejora en días. Varios estudios muestran que el riesgo de accidente se reduce al nivel de un conductor sano después de iniciar el tratamiento.
Si maneja y ronca fuerte, o si alguien le ha dicho que deja de respirar mientras duerme, hágase un estudio del sueño. Puede salvarle la vida a usted y a otros.