Es una pregunta que muchos pacientes se hacen pero pocos se atreven a preguntar en consulta. La respuesta honesta requiere matices.
La apnea en sí no lo mata mientras duerme
Cuando su respiración se detiene por una apnea, su cerebro reacciona generando un microdespertar que reanuda la respiración. Este mecanismo de protección funciona, incluso decenas o cientos de veces por noche, sin que la persona muera asfixiada durante el episodio.
El riesgo real está en el largo plazo
El verdadero peligro de la apnea no tratada no es morir esa noche, sino el desgaste acumulado sobre el corazón y los vasos sanguíneos durante años. Estudios muestran que las personas con apnea del sueño no tratada tienen un riesgo de muerte hasta 3 veces mayor comparado con quienes no la tienen, principalmente por enfermedad cardiovascular y accidente cerebrovascular. Cada episodio de apnea genera una caída de oxígeno y un pico de estrés cardiovascular; repetido cientos de veces cada noche, durante años, este desgaste silencioso es lo que eleva el riesgo real.
También el riesgo de accidentes
La somnolencia diurna causada por la apnea aumenta significativamente el riesgo de accidentes de tránsito. Quedarse dormido al volante es una consecuencia directa y muy real de la apnea no tratada.
La buena noticia
Este riesgo elevado se revierte significativamente con tratamiento. Las personas que usan CPAP de forma constante reducen su riesgo cardiovascular y de mortalidad de manera importante. La apnea del sueño es, en ese sentido, una de las condiciones donde el tratamiento realmente cambia el pronóstico a largo plazo.