Cada fin de año, las calles de Machala se llenan de pólvora, cohetes y monigotes. Pocas personas relacionan la tos que les aparece en esas fechas con el humo que respiraron durante los festejos.
Qué contiene el humo de la pólvora
La combustión de la pólvora libera partículas finas, dióxido de azufre y otros compuestos químicos irritantes para la vía respiratoria. En concentraciones altas, como las que se alcanzan en calles con muchos cohetes durante varias horas, ese humo puede ser tan irritante como el de un incendio pequeño.
Quiénes tienen más riesgo
Personas con asma, EPOC o cualquier condición respiratoria previa son especialmente vulnerables: la exposición al humo de pólvora puede desencadenar una crisis incluso en quienes tenían su enfermedad bien controlada. Los niños y los adultos mayores también son más sensibles a estos irritantes.
Síntomas que pueden aparecer
Tos seca que empieza horas después de la exposición, irritación de garganta y ojos, sensación de opresión en el pecho, y en personas con asma, crisis de sibilancias y falta de aire que pueden requerir tratamiento de rescate.
Cómo reducir el riesgo
Si tiene una condición respiratoria conocida, es preferible observar los festejos desde el interior de la casa con ventanas cerradas, evitar permanecer cerca de donde se queman cohetes, y tener a mano su medicación de rescate durante esas fechas si tiene asma.
Si la tos no mejora después de unos días
Una tos que aparece tras exposición a humo de pólvora debería mejorar en pocos días. Si persiste más de una o dos semanas, o se acompaña de falta de aire, vale la pena una evaluación para descartar que haya desencadenado algo más que una irritación pasajera.