Dejar de fumar es, sin duda, una de las mejores decisiones que puede tomar para su salud respiratoria. Pero muchos exfumadores creen que, una vez dejado el cigarrillo, el riesgo desaparece de inmediato, y no es exactamente así.
El riesgo no desaparece el día que deja de fumar
El riesgo de enfermedades como el cáncer de pulmón y el EPOC disminuye progresivamente con los años después de dejar de fumar, pero no vuelve a cero de inmediato: el daño acumulado durante los años de consumo deja una huella que tarda tiempo en reducirse.
Por qué importan los años de exposición acumulada
No es lo mismo haber fumado pocos años en el pasado que haber fumado varias décadas, incluso si ya dejó de fumar hace tiempo. Esa historia acumulada —no solo si fuma actualmente o no— es lo que determina su nivel de riesgo real.
El cribado de cáncer de pulmón también aplica a exfumadores
Los programas de detección temprana de cáncer de pulmón no están dirigidos únicamente a fumadores activos: según su historia de consumo y el tiempo transcurrido desde que dejó de fumar, usted podría calificar igualmente para una evaluación periódica.
Esto se define en consulta, no por cuenta propia
Si fumó durante muchos años, aunque ya lo haya dejado, coménteselo a su neumólogo con el detalle de cuánto tiempo fumó y hace cuánto lo dejó. Esa información es la que permite determinar si usted debería entrar en un programa de control.