Es normal tener algunas molestias al empezar el tratamiento con CPAP. La buena noticia es que casi todas tienen solución. Aquí las más frecuentes.
Sequedad nasal o de garganta
Use un humidificador integrado al equipo. Ajustar el nivel de humedad suele resolver esto en pocas noches.
Irritación de la piel por la mascarilla
Pruebe otro tamaño o tipo de mascarilla. El ajuste correcto no debe apretar ni dejar marcas.
Sensación de claustrofobia
Use la mascarilla despierto, viendo televisión, antes de dormir con ella. La adaptación gradual reduce esta sensación.
Aerofagia (tragar aire, hinchazón)
Puede deberse a presión muy alta o a dormir boca arriba con la boca abierta. Su médico puede ajustar la presión.
Congestión nasal
La humidificación caliente ayuda. Si persiste, puede requerir evaluación de la vía nasal.
Fugas de aire por la mascarilla
Revise el ajuste y considere el tamaño correcto. Una mascarilla mal ajustada reduce la efectividad del tratamiento.
La mayoría de estos problemas se resuelven en las primeras dos a cuatro semanas de adaptación. Si algo le molesta, no deje de usar el equipo — coménteselo a su médico, casi siempre hay un ajuste simple que lo resuelve.