Muchas personas comparten la cama con su perro o gato. La pregunta es si eso realmente ayuda a dormir mejor, o lo contrario.
El lado positivo
Para muchas personas, la presencia de una mascota reduce el estrés y la ansiedad antes de dormir. La sensación de compañía y seguridad puede facilitar conciliar el sueño más rápido, especialmente en personas que viven solas.
El lado que interrumpe el sueño
Los animales se mueven durante la noche, cambian de posición, y en ocasiones despiertan a su dueño sin darse cuenta. Estudios de sueño muestran que las personas que duermen con mascotas tienen más microdespertares, aunque muchas veces no los recuerdan al despertar. Si además usted usa CPAP, la mascota puede interferir con la mascarilla o el tubo del equipo, desconectándolo sin que se dé cuenta y reduciendo la efectividad del tratamiento esa noche.
Una recomendación práctica
Si nota que duerme mal, se despierta cansado, o su pareja le dice que se mueve mucho de noche, y tiene una mascota en la cama, vale la pena probar una semana sin ella para ver si mejora. Si el cansancio persiste incluso sin la mascota, la causa puede ser otra — incluida la apnea del sueño.