En Machala, el calor intenso y la humedad del ambiente no son solo una molestia cotidiana: para muchas personas con asma, son un desencadenante real de sus síntomas.
Por qué la humedad afecta las vías respiratorias
El aire húmedo y caliente favorece la proliferación de ácaros del polvo y de hongos ambientales, dos de los alérgenos que con más frecuencia desencadenan crisis de asma. Además, la humedad alta puede por sí misma generar sensación de opresión en el pecho en personas con vías aéreas sensibles.
El cambio brusco de temperatura también influye
Pasar de un ambiente con aire acondicionado frío a la calle con calor húmedo, y de vuelta, genera cambios bruscos de temperatura que pueden irritar la vía aérea y desencadenar tos o sibilancias en personas asmáticas, incluso cuando el asma está habitualmente bien controlada.
Señales de que el clima le está afectando
Si nota que sus síntomas de asma empeoran en los meses más calurosos y húmedos del año, que necesita el inhalador de rescate con más frecuencia, o que tose más al entrar o salir de ambientes con aire acondicionado, el clima puede ser un desencadenante identificable en su caso.
Qué se puede hacer
Mantener el tratamiento de control del asma de forma constante (no solo cuando hay síntomas), usar aire acondicionado con mantenimiento y filtros limpios para reducir hongos y ácaros, y evitar cambios bruscos de temperatura cuando sea posible, ayudan a reducir el impacto del clima costero.
Cuando el asma no está realmente controlada
Si a pesar de estas medidas los síntomas persisten o empeoran, puede que el tratamiento de base necesite ajustarse. El asma bien controlada no debería limitar las actividades cotidianas, sin importar la época del año.