Lo que toma antes de dormir puede ayudar o sabotear completamente su descanso. Aquí una guía simple.
Bebidas que ayudan
La leche tibia contiene triptófano, un aminoácido precursor de la melatonina, la hormona del sueño. La infusión de manzanilla tiene un efecto relajante suave, sin cafeína, ideal antes de acostarse. El agua tibia con un poco de limón ayuda a relajar el cuerpo sin estimulantes. La infusión de valeriana se usa tradicionalmente para facilitar el sueño, aunque conviene consultar si toma otros medicamentos.
Bebidas que arruinan el sueño
El café y el té negro contienen cafeína, que puede afectar el sueño hasta 8 horas después de tomarla — evítelos después del mediodía. El alcohol, aunque da sueño al inicio, fragmenta el sueño en la segunda mitad de la noche y empeora los ronquidos y la apnea. Las bebidas energéticas combinan cafeína con azúcar, una mezcla que mantiene el cuerpo activo justo cuando necesita relajarse.
Estos consejos ayudan a dormir mejor, pero si ronca fuerte o se despierta cansado sin importar lo que tome antes de dormir, puede tratarse de apnea del sueño — y eso requiere diagnóstico, no solo un buen hábito.