La apnea del sueño tiene cara de hombre mayor con sobrepeso. Esa imagen lleva décadas en la cabeza de médicos y pacientes, y ha dejado a miles de mujeres sin diagnóstico.
¿Por qué se diagnostica menos en mujeres?
Porque los síntomas son diferentes. El hombre con apnea ronca fuerte, deja de respirar y tiene somnolencia marcada. La mujer con apnea suele presentar cansancio crónico, insomnio, cefalea matutina, irritabilidad, depresión o ansiedad. Síntomas que se atribuyen al estrés, la menopausia o problemas emocionales antes de pensar en el sueño.
¿Las mujeres roncan menos?
Roncan diferente. El ronquido suele ser más suave y menos llamativo. La pareja no se queja tanto o no hay pareja que lo reporte. Y sin ese síntoma llamativo, ni la paciente ni el médico piensan en apnea.
¿Cuándo aumenta el riesgo en mujeres?
El riesgo sube significativamente después de la menopausia. Los estrógenos tienen un efecto protector sobre el tono muscular de la vía aérea. Al bajar, la vía aérea se vuelve más colapsable. Por eso la apnea en mujeres aparece frecuentemente después de los 50.
Síntomas que deben hacer sospechar apnea en una mujer
Cansancio que no mejora con descanso, despertares frecuentes sin causa clara, cefalea al levantarse, depresión o ansiedad que no responde bien al tratamiento habitual, y deterioro cognitivo o de memoria. Si tiene varios de estos y además ronca aunque sea suavemente, merece un estudio del sueño.
El diagnóstico es el mismo
La poligrafía domiciliaria funciona igual para hombres y mujeres. El tratamiento también. Lo que cambia es que en mujeres hay que pensarlo, porque los síntomas no son los típicos que todos conocen.
Si su médico le dice que está deprimida o estresada pero nunca le preguntó si ronca o duerme mal, quizás valga la pena consultar con un especialista en medicina del sueño.